Fin del mes de la rabia

De nuevo, para terminar el mes os dejamos con la continuación del cuento. Si no habéis leído la primera parte podéis encontrarla aquí: https://paraemocionarse.wordpress.com/2011/07/29/fin-del-mes-del-miedo/

Para escuchar la música ambiental podéis clicar aquí:

(Música cedida por Rafa Sánchez Camacho)

Me levanté turbado del suelo. No tenía claro si había perdido la conciencia… Pero mientras me incorporaba y me sacudía las hojas de la cara pude comprobar que seguía en el bosque. Las sombras de los árboles me rodeaban y… Ahora que me daba cuenta reinaba un extraño silencio.

Al girarme vi a aquél ser frente a mí. Fue tal el impacto que volví a caer al suelo. Pero al llegar a ese punto me di cuenta de que no podía huir más, mi vida estaba en juego… Debía enfrentarme a aquello o morir. Busqué a tientas algo que me sirviera para defenderme y hallé un palo, no muy largo, pero macizo. Mis músculos se tensaron, noté la presión en los dientes, totalmente apretados, percibí el calor que me invadía… Era o aquella cosa o yo.

Me abalancé sobre el monstruo con todas mis fuerzas, mas él me esquivó como si nada. Volví a intentar agredirle violentamente una y otra vez, pero se movía con tanta agilidad que no alcanzaba ni siquiera a rozarlo. De repente se situó detrás de mí y me agarró los brazos, inmovilizándome. Sentí que la furia me invadía, grité y luché intentando liberarme. Mientras peleaba vislumbré entre sus fauces unos terribles colmillos.

Una fuerza inmensa salió de mí y golpeé a la bestia como jamás creí que podría hacerlo. Ésta aulló y me soltó, permitiéndome reunir fuerzas de nuevo para volver al ataque. Se habían girado las tornas, aquél ser chillaba y reculaba mientras yo, embargado por una furia inmensa lo embestía una y otra vez. Ya era mío. Pero para mi sorpresa, de pronto el monstruo se irguió cuan alto era y dio un salto descomunal.

¿Dónde estaba? ¡Lo había perdido de vista! Me giré impaciente. Era imposible, no podía haber desaparecido tan de prisa… Entonces de repente algo me golpeó fuertemente en la cabeza y el mundo desapareció de mi vista.

Y aquí termina este nuevo capítulo. ¿Os esperabais este final? ¿Os ha sorprendido? Hablando de sorprender, si queréis saber más sobre la sorpresa  seguidnos el mes de septiembre.

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7 pensamientos en “Fin del mes de la rabia

  1. Un cuento de miedo que continua con la expresión de la emoción de la rabia. A veces, viene en nuestra ayuda para salvarnos. Gracias rabia.
    Muy bien articuladas las dos emociones en el cuento.
    Buena música.
    A ver que nos trae septiembre.
    Cande

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