Retazos del blog: Una historia llena de emociones

¿Creíais que el cuento había terminado? Aunque en realidad la historia acabó con las emociones básicas os dejamos con un pequeño flashback… Por si no habéis leído las entradas anteriores, os dejamos los links.

Primera parte               Segunda parte               Tercera parte

        Cuarta parte                Quinta parte           Sexta parte

Gabriel reía y reía, ¡se lo estaba pasando en grande! Corría de un lado a otro por la habitación mientras su amigo lo perseguía. Cuando estaba a punto de se atrapado siempre lograba escabullirse, se sentía orgulloso de ser tan ágil. ¿Tal vez demasiado orgulloso?

De pronto tropezó y cayó al suelo, ¡qué daño se hizo! Y el monstruo, que parecía ajeno a su dolor, aprovechó para atraparlo. Una ola de indignación invadió a Gabriel. –¡¡¡Eso no vale!!!­- El monstruo lo miró con curiosidad, apartándose un poco de él. Pero Gabriel seguía lleno de cólera. – ¡Eres un tramposo!¡Te odio!- Y diciendo esto le propinó un puñetazo a su amigo. Este abrió muchísimo los ojos, miró fijamente a Gabriel y… Comenzó a llorar.

Gabriel quedó muy sorprendido y descolocado, pero tras la impresión inicial inmediatamente se empezó a sentir muy culpable. Su estado de ánimo cambió, se empezó a notar más calmado y acercándose al monstruo lo abrazó con cariño. –No llores, venga…­- Pero el monstruo continuaba llorando, parecía sumido en su pena… Gabriel se empezó a angustiar, ¿qué podía hacer? Probaría otra estrategia. – Venga, vamos a jugar… – Dijo acercándole un cochecito. Pero no funcionó. Finalmente lo volvió a abrazar con ternura – Va, no llores más… ¿Me perdonas?- El monstruo pareció salir de aquél estado de profunda tristeza, lo miró a los ojos y le devolvió el abrazo.

Gabriel, satisfecho de haber conseguido que su amigo dejara de llorar eligió de entre todos sus juguetes un avioncito y se sentó a jugar en la alfombra. Se empezó a imaginar que el avión volaba por encima de unas montañas y tenía que subir cada vez más y más alto… De pronto escuchó un ruido seco detrás de él. Al girarse se encontró con alguien que le era muy familiar. Al principio quedó muy sorprendido, ¿qué hacía allí? Pero la sorpresa fue remplazada inmediatamente por una inmensa alegría. Se levantó de un salto y corrió a abrazar a su madre.

En esta nueva entrega nuestros personajes se han visto embargados por diferentes emociones secundarias: orgullo, curiosidad, odio… Pero también hemos visto otro aspecto a tener en cuenta en nuestro día a día, la importancia de poder gestionar las emociones. Precisamente de esto hablaremos durante la próxima entrega, sobre la percepción y gestión de nuestras emociones y las de los demás. ¡Bienvenidos al mundo de la inteligencia emocional!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s