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Retazos del blog: Querer y que no te quieran

¿Quién no ha sufrido alguna vez en la vida el dolor que supone un amor no correspondido? Enamorarnos forma parte de nuestra vida, el problema está en que no siempre nos enamoramos de personas que a su vez también están enamoradas de nosotros. A veces amamos a personas que no nos quieren, que no saben ni que existimos o que nos quieren pero sólo como amigos. Sobra comentar que, normalmente, estas situaciones suelen ser bastante dolorosas.

El amor no correspondido suele ser un amor profundo y romántico que siente una persona hacia otra, y que no es recíproco. Esta vivencia desencadena las mismas emociones que se producen cuando estás enamorado/a, pero también origina angustia, frustración, irritabilidad y tristeza. Habitualmente, la persona que siente este tipo de amor suele atravesar dos fases: en la primera suele mantener su amor y sus sentimientos en secreto; mientras que en la segunda comienza a dar a su amada/o muestras de lo que siente por ella/él, llegando al punto de declararle su amor.

Un amor no correspondido puede durar meses, años o incluso décadas, y en algunas ocasiones puede llegar a convertirse en un problema psicológico, cuando el amor se vuelve posesivo u obsesivo.

Amor no correspondido

Cuando la persona sufre el rechazo de la persona amada, aparecen fuertes sentimientos de ira, tristeza y desesperación ¿Habéis sentido alguna vez el dolor que produce un rechazo? A veces, el gran sufrimiento que se siente con un amor no correspondido puede llegar a desencadenar procesos depresivos, trastornos de ansiedad, brotes psicóticos y desgraciadamente, en los casos más extremos, algunas personas pueden llegar al suicidio. Para evitar llegar a este punto, es fundamental asimilar el rechazo, ir aprendiendo y tomando conciencia día a día y por supuesto, respetar a la persona que no corresponde dicho amor. Hemos de pensar que no es sencillo encontrar el amor mutuo, cada persona tiene sus gustos y no gustarle a alguien no supone ningún fracaso personal. Debemos superar este “bache”, querernos y respetarnos a nosotros mismos, y tener el valor de seguir buscando el amor en otras personas. Una actitud positiva y el apoyo de los que nos quieren nos ayudaran mucho a disminuir la frustración y el sufrimiento que produce el rechazo.

El amor es una emoción muy poderosa y en muchos casos (aunque sea de forma inconsciente) conlleva una pequeña idealización de la persona amada. En los casos de amor no correspondido, esta idealización es muchísimo más exagerada. La persona amada se convierte en un sueño inalcanzable. Para el sujeto en cuestión,  la amada es la persona perfecta, con características físicas y de personalidad superiores a las suyas propias y a las de cualquier otro ser humano. A pesar de que sea una persona “normal”, el sujeto la idealiza de forma sobredimensionada, y esto puede desembocar en comportamientos obsesivos como acoso, persecución, vigilancia, etc.

Es importante distinguir los problemas psicológicos derivados de un amor no correspondido, del trastorno mental llamado erotomanía. La erotomanía se diagnostica cuando una persona tiene la creencia ilusoria (delirio) de que otra (habitualmente de estatus alto o famosa) está secretamente enamorada de ella. En este caso, la persona está convencida y cree firmemente que su amor es correspondido, aunque en realidad no es así. Por ejemplo, una mujer con este trastorno podría creer que Cristiano Ronaldo está enamorado de ella y ver la celebración de sus goles como muestras de amor dedicadas a ella, o si fuera un hombre podría “estar enamorado” de Jennifer López y pensar que todas sus canciones son declaraciones de amor a él. Seguramente, las personas cercanas pensarían que se trata de una locura… Vosotros que pensáis, ¿es posible volverse “loco” por amor? ¿Y por un amor no correspondido?

No te quieren

Emo-curiosidades: Las emociones en la enfermedad de Alzheimer

Recientemente, hemos leído un artículo de una compañera psicóloga sobre las emociones en la enfermedad de Alzheimer y nos ha parecido que podría ser interesantes para nuestros lectores. A continuación, os dejamos un pequeño fragmento de dicho artículo:

“Podemos decir, que las emociones más conpsicologia.files.wordpress.com.cerebro-corazon1comunes en el curso de la enfermedad son el enfado, la apatía, la depresión o la ansiedad.

Por otro lado, los cuidadores profesionales y los no profesionales tienen gran importancia en el afrontamiento de la enfermedad. Los pacientes presentan “contagio emocional”, es decir, si el familiar o cuidador no gestiona sus emociones, y presenta enfado, ansiedad, no comprensión o no tiene paciencia, todas estas emociones se presentan más intensificadas en los pacientes, haciendo que la situación no esté controlada. Sabemos que mostrar “buena cara al mal tiempo” produce cansancio psicológico e impide dar todo el cariño que necesitan.”

Si os interesa saber más sobre este tema podéis leer el artículo completo en la siguiente dirección: http://conpsicologia.wordpress.com/2014/06/29/las-emociones-del-alzheimer/

(Foto obtenida del blog: http://conpsicologia.wordpress.com/)

Retazos del blog: “Una extraña pareja: Amor & Ira”

Todos hemos escuchado alguna vez frases como “del amor al odio hay solo un paso” o “los que se pelean se desean”, pero ¿hay algo de cierto en estas afirmaciones? ¿Existe algún tipo de lazo entre el amor y la ira?

Antes de contestar, es importante tener en cuenta que el amor, tal y como se entiende socialmente, es un estado afectivo, no una emoción ¿Y qué diferencia existe entre ambos conceptos? Un estado afectivo se caracteriza por una predominancia de ciertos sentimientos que afectan a la experiencia y conducta de una persona, normalmente durante un periodo de tiempo relativamente duradero (un día o más). Sin embargo, cuando hablamos de emociones nos referimos a sensaciones intensas, de corta duración y ligadas a momentos o situaciones determinadas.

Un estado afectivo, como el amor, puede activar emociones concretas. En general, lo más lógico es que despierte la emoción que llamamos alegría. Pero tampoco podemos obviar que el amor puede hacer brotar muchas otras emociones, como la ira, la tristeza, la sorpresa o el miedo. Quizá lo más correcto sea decir que el amor tiene la capacidad de despertar cualquiera de las emociones básicas o secundarias que podamos enumerar, característica que va ligada al grado de implicación personal que requiere y al importante rol que tiene en la vida de las personas.Amor, rabia a ira en las parejas

Cuando hablamos de ira y amor puede dar la sensación de que son cosas incompatibles, pero no es así. Es posible sentir ira hacia la persona que amamos, incluso puede ser que la experimentemos con mayor frecuencia a lo que suele ser habitual con el resto de personas. Esto es debido a que nuestra pareja es clave para nuestro bienestar, por eso, cuando la culpamos de empeorar o no fomentar dicho bienestar sentimos ira. Es decir, la ira hacia la pareja surge cuando la vemos como un obstáculo en la consecución de nuestra felicidad.

El vínculo que existe entre el amor y la ira es bastante controvertido. Existen diferentes perspectivas al respecto: hay quien opina que la ira da pasión dentro de una pareja, hay quien asume que la ira no es necesaria pero que es irremediable cuando se tiene una pareja, y hay quien se deja arrastrar por la ira y termina matando a su pareja… No podemos olvidar que la ira, como emoción básica, es una herramienta de la que nos ha dotado la evolución para sobrevivir, pero como todo recurso cuando es mal utilizado sus consecuencias, especialmente dentro de una relación amorosa, pueden ser desastrosas. Os invito a reflexionar ¿La ira es positiva, negativa o inevitable dentro del amor?

Año nuevo, encuesta nueva

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Última encuesta para terminar el año

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Retazos del blog: Tierra trágame…

La vergüenza es una emoción secundaria que procede del MIEDO a la evaluación o al juicio que otros individuos realizan sobre uno mismo como persona. Se trata de una emoción que se manifiesta con bastante facilidad ante una conducta que resulta insultante o humillante para el individuo. Se caracteriza por la confusión mental, el enrojecimiento facial, la caída de la vista y la inclinación hacia bajo de la cabeza. Suele ir asociada a un aumento de la sensación de calor como consecuencia de la dilatación de los vasos sanguíneos, sobre todo a nivel facial.

Existen personas que sienten vergüenza más frecuentemente que otras. Normalmente las personalidades más tímidas tienen mayor miedo a la evaluación social, poTimidezr lo que suelen estar más familiarizados con esta emoción que las personas extrovertidas. La timidez puede entenderse como una condición de introversión social, que suele ir asociada a expectativas de evaluación negativa por parte de los otros. La autoestima es clave para entender el origen de estos conceptos. Todos tenemos una imagen de lo que somos, el ser humano necesita evaluarse y conocerse para poder desarrollar el respeto y la confianza en uno mismo. Esta percepción de sí mismo es la base de la seguridad a la hora de presentarse ante los demás.

Cuando una persona se siente insegura le resulta mucho más vergonzoso exponerse al juicio de la sociedad. Si la autoestima es baja la persona se siente más vulnerable a las críticas y a las humillaciones. Esto puede provocar que dicha persona sienta vergüenza a menudo o puede desembocar en una conducta evitativa de aquellas situaciones que puedan suponer un juicio público. Existe una patología relacionada con esta actitud, se la conoce como fobia social. Las personas que padecen fobia social presentan un temor exagerado a la evaluación negativa por parte de otros, tanto conocidos como desconocidos. Estas personas suelen presentar fuertes síntomas de ansiedad cuando tienen que hablar en público, en reuniones sociales y en encuentros inesperados con familiares, amigos, etc.Vergüenza

Sentir miedo a lo que piensen los demás de uno mismo es una emoción bastante común en el ser humano, ya que está vinculada a nuestro deseo natural de formar parte de un grupo, de sentirnos aceptados y valorados por el resto. Pero la vergüenza no puede convertirse en una emoción que nos limite a la hora de establecer relaciones. Supongo que todos habéis experimentado vergüenza en alguna situación ¿Cómo la superasteis? ¿Qué os ayudó a sentiros mejor?