Mejorando nuestro vocabulario emocional

Siguiendo una entrada anterior queríamos refrescar nuestro vocabulario emocional, en este caso relacionado con el AMOR. Recordad que tener un mejor vocabulario emocional nos ayuda a identificar mejor lo que sentimos, a expresarnos con más claridad e incluso a que los demás puedan entendernos más fácilmente. Podéis encontrar una ampliación de esta lista en Universo de Emociones.

Amor

Confianza

Cariño

Ternura

Enamoramiento

Deseo

Atracción

Respeto

Aceptación 

Admiración

Fascinación

Aprecio

Veneración

Apego

Gratitud

Solidaridad

Experiencias compartidas en el blog…

Hace unas semanas, una de nuestras lectoras compartía con nosotras su experiencia en relación a un amor no correspondido. Aquí os dejamos su comentario y la contestación que le dimos.

En mi caso es un buen amigo el que está enamorado de mí, pero él a mí solo me importa como amigo. Además yo tengo pareja, que también es su amigo. El problema es que se nota que él lo pasa mal y por momentos busca controlarme, por momentos se distancia, por momentos se muestra desagradable conmigo para luego preocuparse, a ratos se tomaba a mal todo lo que yo decía o hacía para luego después venir pidiéndome perdón, etc.

Yo no quiero hacerle daño y puedo comprender sus reacciones extrañas, por eso aunque sí que quiero mantener la amistad, he optado por alejarme un poco de él a ver si lo va superando. Antes éramos íntimos, ahora no tanto, pero seguimos llevándonos bien aunque sigue como obsesionado conmigo… Se fija solo en las chicas que se parecen a mí en algo (físico o personalidad), su última pareja fue así y no le fue bien porque le endosaba cosas mías y no la veía como era ella sino como yo…

No sé qué más hacer para cortar con toda esa obsesión.

Hola,

Muchas gracias por escribirnos y comentarnos tu historia con este amigo. Por lo que nos comentas parece que él lo está pasando mal con esta situación, pero no nos queda del todo claro cómo te está afectando a ti. ¿Cómo te sientes con todo esto? ¿Está causándote algún problema en tu vida, como por ejemplo con tu pareja?
También habría que tener en cuenta el tiempo que lleva durando esta “obsesión”, porque no es lo mismo que haya durado un mes que un año. Tampoco sabemos si es algo que habéis hablado abiertamente y tú le has expresado con claridad tus sentimientos.
Cómo tratar este tema es algo muy personal. Es normal que no quieras hacerle daño, aunque muchas veces es algo complicado con alguien que ha sido un amigo íntimo, al que quieres, pero no de la forma que a él le gustaría. A veces, el cariño de amigo puede llegar a malinterpretarse. Otras puede que el sólo hecho de verte sin poder estar contigo lleve a que él sufra, aunque no sea intencionadamente. Creemos que lo de alejarte de él es una buena estrategia, ya que a más tiempo pases con él más difícil será que se olvide de ti. Otra alternativa puede ser hablarlo con él y pactar de mutuo acuerdo crear esa distancia y tal vez estar un tiempo sin veros, para que él tenga tiempo para superarlo. Aunque pueda ser doloroso, puede ser una muy buena estrategia para ayudarle a pasar página. Por otro lado, si esta “obsesión” dura mucho en el tiempo y a tu amigo le causa importante malestar, quizás a él le podría ayudar contar con ayuda externa para superar este tema (por ejemplo un psicólogo).
Esperamos haberte sido de ayuda, si tienes alguna otra pregunta no dudes en contactar con nosotras.
Un abrazo,
ParaEmocionarse

Experiencias compartidas en el blog…

Hace unas semanas, uno de nuestros lectores compartía con nosotras su experiencia y nos hacía una consulta. Aquí os dejamos su pregunta y la contestación que le dimos.

Hace cuatros años que un amor me dijo “NO”. Decidí no insistir, sin embargo sigo pensando en ella y de que algún día estaremos juntos. Cada vez que se da la oportunidad salimos juntos “como amigos”. Me dije a mí mismo que enterraría este amor y así lo estaba haciendo, pero cuando la vuelvo a ver comienza nuevamente esta ilusión. Después de esa negación, no he vuelto a insistir para que sea mi enamorada por el temor a su rechazo, ya que ese día me dijo que sólo me quería como un amigo. Quiero resaltar que antes de ese “No” fuimos enamorados, pero duramos muy poco tiempo porque casi a los dos meses tomamos rumbos diferentes por el tema de estudios. Así que nuestra relación no se pudo consolidar.

Respuesta dada por Paraemocionarse:

Hola, Jhans
Muchas gracias por compartir con nosotras tu historia. Por lo que nos comentas este amor es un tema pendiente, por lo que te invitamos a reflexionar hasta qué punto te produce malestar y te permite seguir adelante con tu vida. El hecho de que no le confieses que quieres estar con ella, por un lado te permite tener la sensación de que ese futuro juntos es posible y te llena de esperanza. Pero por otro lado, también hace que se mantenga tu miedo o la incertidumbre a recibir un nuevo “no” como respuesta. Posiblemente, la manera más rápida de salir de esta “encrucijada” es hablar con ella. Aunque pueda ser duro si te llegara a rechazar, piensa que te podría permitir pasar página, algo que puede parecer complicado en estos momentos. Por supuesto, siempre existe la posibilidad de que la respuesta sea positiva. Recuerda que quien no arriesga, no gana.
Te deseamos mucha suerte y si quieres volver a contactar con nosotras estaremos encantadas de responderte.
Un abrazo,
ParaEmocionarse 

Te proponemos una encuesta…

Retazos del blog: Querer y que no te quieran

¿Quién no ha sufrido alguna vez en la vida el dolor que supone un amor no correspondido? Enamorarnos forma parte de nuestra vida, el problema está en que no siempre nos enamoramos de personas que a su vez también están enamoradas de nosotros. A veces amamos a personas que no nos quieren, que no saben ni que existimos o que nos quieren pero sólo como amigos. Sobra comentar que, normalmente, estas situaciones suelen ser bastante dolorosas.

El amor no correspondido suele ser un amor profundo y romántico que siente una persona hacia otra, y que no es recíproco. Esta vivencia desencadena las mismas emociones que se producen cuando estás enamorado/a, pero también origina angustia, frustración, irritabilidad y tristeza. Habitualmente, la persona que siente este tipo de amor suele atravesar dos fases: en la primera suele mantener su amor y sus sentimientos en secreto; mientras que en la segunda comienza a dar a su amada/o muestras de lo que siente por ella/él, llegando al punto de declararle su amor.

Un amor no correspondido puede durar meses, años o incluso décadas, y en algunas ocasiones puede llegar a convertirse en un problema psicológico, cuando el amor se vuelve posesivo u obsesivo.

Amor no correspondido

Cuando la persona sufre el rechazo de la persona amada, aparecen fuertes sentimientos de ira, tristeza y desesperación ¿Habéis sentido alguna vez el dolor que produce un rechazo? A veces, el gran sufrimiento que se siente con un amor no correspondido puede llegar a desencadenar procesos depresivos, trastornos de ansiedad, brotes psicóticos y desgraciadamente, en los casos más extremos, algunas personas pueden llegar al suicidio. Para evitar llegar a este punto, es fundamental asimilar el rechazo, ir aprendiendo y tomando conciencia día a día y por supuesto, respetar a la persona que no corresponde dicho amor. Hemos de pensar que no es sencillo encontrar el amor mutuo, cada persona tiene sus gustos y no gustarle a alguien no supone ningún fracaso personal. Debemos superar este “bache”, querernos y respetarnos a nosotros mismos, y tener el valor de seguir buscando el amor en otras personas. Una actitud positiva y el apoyo de los que nos quieren nos ayudaran mucho a disminuir la frustración y el sufrimiento que produce el rechazo.

El amor es una emoción muy poderosa y en muchos casos (aunque sea de forma inconsciente) conlleva una pequeña idealización de la persona amada. En los casos de amor no correspondido, esta idealización es muchísimo más exagerada. La persona amada se convierte en un sueño inalcanzable. Para el sujeto en cuestión,  la amada es la persona perfecta, con características físicas y de personalidad superiores a las suyas propias y a las de cualquier otro ser humano. A pesar de que sea una persona “normal”, el sujeto la idealiza de forma sobredimensionada, y esto puede desembocar en comportamientos obsesivos como acoso, persecución, vigilancia, etc.

Es importante distinguir los problemas psicológicos derivados de un amor no correspondido, del trastorno mental llamado erotomanía. La erotomanía se diagnostica cuando una persona tiene la creencia ilusoria (delirio) de que otra (habitualmente de estatus alto o famosa) está secretamente enamorada de ella. En este caso, la persona está convencida y cree firmemente que su amor es correspondido, aunque en realidad no es así. Por ejemplo, una mujer con este trastorno podría creer que Cristiano Ronaldo está enamorado de ella y ver la celebración de sus goles como muestras de amor dedicadas a ella, o si fuera un hombre podría “estar enamorado” de Jennifer López y pensar que todas sus canciones son declaraciones de amor a él. Seguramente, las personas cercanas pensarían que se trata de una locura… Vosotros que pensáis, ¿es posible volverse “loco” por amor? ¿Y por un amor no correspondido?

No te quieren

Retazos del blog: “Una extraña pareja: Amor & Ira”

Todos hemos escuchado alguna vez frases como “del amor al odio hay solo un paso” o “los que se pelean se desean”, pero ¿hay algo de cierto en estas afirmaciones? ¿Existe algún tipo de lazo entre el amor y la ira?

Antes de contestar, es importante tener en cuenta que el amor, tal y como se entiende socialmente, es un estado afectivo, no una emoción ¿Y qué diferencia existe entre ambos conceptos? Un estado afectivo se caracteriza por una predominancia de ciertos sentimientos que afectan a la experiencia y conducta de una persona, normalmente durante un periodo de tiempo relativamente duradero (un día o más). Sin embargo, cuando hablamos de emociones nos referimos a sensaciones intensas, de corta duración y ligadas a momentos o situaciones determinadas.

Un estado afectivo, como el amor, puede activar emociones concretas. En general, lo más lógico es que despierte la emoción que llamamos alegría. Pero tampoco podemos obviar que el amor puede hacer brotar muchas otras emociones, como la ira, la tristeza, la sorpresa o el miedo. Quizá lo más correcto sea decir que el amor tiene la capacidad de despertar cualquiera de las emociones básicas o secundarias que podamos enumerar, característica que va ligada al grado de implicación personal que requiere y al importante rol que tiene en la vida de las personas.Amor, rabia a ira en las parejas

Cuando hablamos de ira y amor puede dar la sensación de que son cosas incompatibles, pero no es así. Es posible sentir ira hacia la persona que amamos, incluso puede ser que la experimentemos con mayor frecuencia a lo que suele ser habitual con el resto de personas. Esto es debido a que nuestra pareja es clave para nuestro bienestar, por eso, cuando la culpamos de empeorar o no fomentar dicho bienestar sentimos ira. Es decir, la ira hacia la pareja surge cuando la vemos como un obstáculo en la consecución de nuestra felicidad.

El vínculo que existe entre el amor y la ira es bastante controvertido. Existen diferentes perspectivas al respecto: hay quien opina que la ira da pasión dentro de una pareja, hay quien asume que la ira no es necesaria pero que es irremediable cuando se tiene una pareja, y hay quien se deja arrastrar por la ira y termina matando a su pareja… No podemos olvidar que la ira, como emoción básica, es una herramienta de la que nos ha dotado la evolución para sobrevivir, pero como todo recurso cuando es mal utilizado sus consecuencias, especialmente dentro de una relación amorosa, pueden ser desastrosas. Os invito a reflexionar ¿La ira es positiva, negativa o inevitable dentro del amor?

Se busca romanticismo

(Artículo de colaboración, por Eva Mª Rodríguez Torrecillas, psicóloga)

¿Qué emoción uniríamos automáticamente con la palabra “romanticismo”? Es posible que vuestra respuesta coincida con el resto de las obtenidas tras un pequeño y familiar sondeo. El ganador ha sido el AMOR, sRomanticismoentimiento repleto de matices, positivos y negativos. Repleto de felicidad y tristeza, de vivencias y pasiones. Sentimiento apasionante por su cotidianidad y complejidad.

El amor suele ser romántico por cultura y por historia. ¿Qué sería del amor sin la figura de Cupido? Se trata del Dios de la mitología griega que representa al amor. Se le atribuía una personalidad pícara, carismática y cruel, pero ambiguamente era representado de forma inocente a través de la niñez. Sin embargo, Cupido se convertía en un joven apuesto cuando estaba al lado de su hermano Anteros (dios de la pasión). De forma divina se nos ofrecía una afirmación casi imposible de negar por cualquier persona enamorada: “El amor no puede crecer sin pasión”.

¿Por tanto, podemos afirmar que el amor va siempre ligado al romanticismo? Ha habido una corriente literaria que ha idealizado esta forma de amar. Seguro que todos habéis oído hablar del amor cortés, donde el caballero cortejaba a la doncella, aunque este amor nunca llegaba a ser carnal. Sólo un saludo o un pequeño gesto por parte de ella, podía hacer feliz al caballero…

Otra pregunta: ¿Nos trasmite el Romanticismo ideales incapaces de alcanzar? El Romanticismo como corriente reivindica la importancia de los sentimientos y de la fantasía. En la época actual, la fantasía y el romanticismo son trasmitidos desde que somRomanticismo2os muy pequeños a través de cuentos de hadas, llenos de inocencia. ¿Qué son, si no, los príncipes salvadores de sueños profundos, manipulados por brujas vacías de amor y llenas de rencores y envidias? Estas historias nos mostraban el amor como sentimiento sanador y reconfortable, que nos salva de los malvados.

En definitiva, ¿qué es el romanticismo? Para quien cree en él, el romanticismo es calidez, comprensión y atención ofrecida por la pareja. Es un amor que permite evadirse de la realidad y a veces de la razón. Es un sentimiento inocente pero complejo, que mima, que apasiona y que incluso nos puede hacer crecer como personas. El romanticismo nos hace buscar a alguien que nos complemente, que se preocupe por nuestras preocupaciones, que sueñe con nuestros sueños y que se ilusione con nuestras ilusiones. Y aunque el romanticismo o el amor, a veces nos hagan sufrir, muchas personas luchan todos los días para encontrarlo. Porque el amor es un pasillo incierto con sus sombras y con su luz. Quizá por eso no todo el mundo cree en el romanticismo en la actualidad. ¿Vosotros qué opináis? ¿Hay romanticismo en la sociedad actual?

Otra encuesta…

Cuando el amor duele

Seguro que todos conocéis alguna persona que ha sufrido por amor, el problema viene cuando dicho sufrimiento se debe al maltrato. Y es que el maltrato, por desgracia, es una realidad y un problema social que afecta a muchas personas en la actualidad. Pero cuando hablamos de maltrato no sólo hacemos referencia a la violencia física, existe otro tipo de maltrato que “no se ve”: el maltrato emocional o psicológico.

Dentro de una pareja existen malos tratos cuando se da un abuso de poder por parte de uno de los miembros de la pareja sobre el otro, con la intención de “controlarlo” o someterlo a su voluntad, ya sea a través de golpes, insultos o abusos sexuales. Estas vivencias acaban produciendo indefensión, frustración e impotencia en la victima.Maltrato

Evidentemente, la violencia física es el tipo de maltrato más obvio, y por lo tanto, más fácil de identificar. Sin embargo, lo más frecuente es que los malos tratos comiencen por el maltrato psicológico. Diferentes estudios han demostrado que el maltrato emocional se presenta con mayor frecuencia que el físico; e incluso en la mayoría de los casos de violencia física, previamente y concomitantemente existía algún tipo de maltrato emocional, como por ejemplo: insultos, humillaciones, aislamiento, intimidación, amenazas (con herir, matar, suicidarse o llevarse a los niños) o desprecios. De hecho, la mayoría de las victimas estudiadas parecen coincidir en que la humillación, la ridiculización y los ataques verbales eran más “perniciosos” que la violencia física que habían sufrido. Al igual que existe una conciencia social de que la violencia física no debe tolerarse, tampoco debería permitirse ningún tipo de maltrato psicológico. Dentro de una pareja siempre debe prevalecer el respeto mutuo.

La propia OMS (Organización Mundial de Salud) establece en un informe del año 1998 que el peor aspecto de los malos tratos es “la tortura mental y el vivir con miedo”. El gran problema a la hora de identificar el maltrato emocional es que muchas veces se justifica bajo la palabra AMOR. Un ejemplo, un hombre le dice a su mujer “vestida así pareces una prostituta, no me extraña que nuestros hijos se avergüencen de ti” y prosigue diciendo “no te lo tomes a mal, te lo digo por tu bien, porque te quiero”. Si este tipo de situaciones se perpetúan y se vuelven sistemáticas, la víctima comenzará a sentir que no tiene ningún valor, ni criterio para decidir, sentirá que es inferior a su pareja y que para “mejorar” debe obedecerle. Todo ello bajo el argumento de que tu pareja te quiere y quiere lo mejor para ti.

¿Conocéis el dicho “quien te quiere te hará sufrir”? Esa es la excusa que respalda un maltrato psicológico, así se justifica y se convence a la víctima del supuesto “amor” que se esconde tras esos actos. Pero la verdad es que el dicho debería ser “quien te quiere te hará feliz”. Vosotros qué pensáis ¿Creéis que el sufrimiento es parte del amor?