Miedo animal

Es evidente que no sólo los humanos somos capaces de sentir miedo. Entre los animales esta emoción tiene un fin adaptativo, preparándolos para la huída ante un peligro o una amenaza. Así es como muchos de ellos logran sobrevivir.

Cuando un animal tiene miedo, algunas de las reacciones físicas que se activan en él son similares a las nuestras. El corazón late rápidamente, aparecen temblores y agitación, el cuerpo se tensa y se paraliza, las pupilas se dilatan y el pelo se eriza (lo que para el ser humano es “ponerse la piel de gallina”, reacción que no se activa sólo a causa del frío, sino también por miedo o por emociones placenteras como escuchar una pieza de música que nos gusta). Además, es frecuente que los animales se orinen o defequen y que se muestren agresivos.

¿Qué es lo que provoca miedo a los animales? Por un lado, estímulos naturales, normalmente peligros ambientales como tormentas o truenos, o la presencia amenazante de otros animales. Las vacas sienten un miedo natural a las sombras. Los elefantes, sin embargo, a pesar del dicho popular, no tienen miedo a los ratones. El elefante es un animal con problemas de visión a corta distancia. Si percibe algo correteando entre sus pies, levanta la trompa y pisotea el suelo, lo que da la sensación de que tenga miedo. Por otro lado, los animales temen a los estímulos que han asociado a experiencias negativas. Si nuestro perro asocia el baño, que suele ser una experiencia desagradable, con la toalla con la que lo secamos, en adelante la sola visión de la toalla le causará temor porque sabrá que lo van a bañar.

Algunos de estos miedos pueden ser tratados con diferentes técnicas. Los veterinarios y etólogos utilizan frecuentemente tres tipos de terapia: farmacológica (sedantes), técnicas de modificación de conducta, que ayudan a romper las asociaciones negativas que el animal ha aprendido, y la feromonoterapia (utilización de hormonas que transmiten información entre los animales de una misma especie por el olor). Y hablando de hormonas, algunos animales son capaces de, tal como se dice, oler el miedo. Captan las hormonas que se liberan durante el estrés. Si ese animal nos da miedo, él lo notará. ¿A qué más le temen los animales?

Anuncios