Retazos del blog: Una historia llena de emociones

Segundo capítulo: RABIA

Seguimos con la continuación del cuento. Si no habéis leído la primera parte podéis encontrarla aquí: https://paraemocionarse.wordpress.com/2016/07/25/retazos-del-blog-una-historia-llena-de-emociones

Para escuchar la música ambiental podéis clicar aquí:

(Música cedida por Rafa Sánchez Camacho)

Me levanté turbado del suelo. No tenía claro si había perdido la conciencia… Pero mientras me incorporaba y me sacudía las hojas de la cara pude comprobar que seguía en el bosque. Las sombras de los árboles me rodeaban y… Ahora que me daba cuenta reinaba un extraño silencio.

Al girarme vi a aquél ser frente a mí. Fue tal el impacto que volví a caer al suelo. Pero al llegar a ese punto me di cuenta de que no podía huir más, mi vida estaba en juego… Debía enfrentarme a aquello o morir. Busqué a tientas algo que me sirviera para defenderme y hallé un palo, no muy largo, pero macizo. Mis músculos se tensaron, noté la presión en los dientes, totalmente apretados, percibí el calor que me invadía… Era o aquella cosa o yo.

Me abalancé sobre el monstruo con todas mis fuerzas, mas él me esquivó como si nada. Volví a intentar agredirle violentamente una y otra vez, pero se movía con tanta agilidad que no alcanzaba ni siquiera a rozarlo. De repente se situó detrás de mí y me agarró los brazos, inmovilizándome. Sentí que la furia me invadía, grité y luché intentando liberarme. Mientras peleaba vislumbré entre sus fauces unos terribles colmillos.

Una fuerza inmensa salió de mí y golpeé a la bestia como jamás creí que podría hacerlo. Ésta aulló y me soltó, permitiéndome reunir fuerzas de nuevo para volver al ataque. Se habían girado las tornas, aquél ser chillaba y reculaba mientras yo, embargado por una furia inmensa lo embestía una y otra vez. Ya era mío. Pero para mi sorpresa, de pronto el monstruo se irguió cuan alto era y dio un salto descomunal.

¿Dónde estaba? ¡Lo había perdido de vista! Me giré impaciente. Era imposible, no podía haber desaparecido tan de prisa… Entonces de repente algo me golpeó fuertemente en la cabeza y el mundo desapareció de mi vista.

Y aquí termina este nuevo capítulo. ¿Os esperabais este final? ¿Os ha sorprendido? Hablando de sorprender, si queréis saber más sobre la sorpresa  seguidnos el próximo lunes.

Encuesta sobre las emociones básicas

Cada día podemos sentir múltiples emociones, aunque a veces no seamos conscientes de ello. Habrá épocas donde algunas emociones sean más predominantes que otras. Por ejemplo, en una época llena de nuevos proyectos que nos gustan puede predominar la alegría, en una época de cambio puede predominar el miedo, tras una pérdida puede predominar la tristeza… En estos momentos, ¿cuál es la emoción predominante en tu vida?

Encuesta

¿Quién se atreve a contestar esta encuesta?

Fidelidad

ParaEmocionarse

Retazos del blog: “Una extraña pareja: Amor & Ira”

Todos hemos escuchado alguna vez frases como “del amor al odio hay solo un paso” o “los que se pelean se desean”, pero ¿hay algo de cierto en estas afirmaciones? ¿Existe algún tipo de lazo entre el amor y la ira?

Antes de contestar, es importante tener en cuenta que el amor, tal y como se entiende socialmente, es un estado afectivo, no una emoción ¿Y qué diferencia existe entre ambos conceptos? Un estado afectivo se caracteriza por una predominancia de ciertos sentimientos que afectan a la experiencia y conducta de una persona, normalmente durante un periodo de tiempo relativamente duradero (un día o más). Sin embargo, cuando hablamos de emociones nos referimos a sensaciones intensas, de corta duración y ligadas a momentos o situaciones determinadas.

Un estado afectivo, como el amor, puede activar emociones concretas. En general, lo más lógico es que despierte la emoción que llamamos alegría. Pero tampoco podemos obviar que el amor puede hacer brotar muchas otras emociones, como la ira, la tristeza, la sorpresa o el miedo. Quizá lo más correcto sea decir que el amor tiene la capacidad de despertar cualquiera de las emociones básicas o secundarias que podamos enumerar, característica que va ligada al grado de implicación personal que requiere y al importante rol que tiene en la vida de las personas.Amor, rabia a ira en las parejas

Cuando hablamos de ira y amor puede dar la sensación de que son cosas incompatibles, pero no es así. Es posible sentir ira hacia la persona que amamos, incluso puede ser que la experimentemos con mayor frecuencia a lo que suele ser habitual con el resto de personas. Esto es debido a que nuestra pareja es clave para nuestro bienestar, por eso, cuando la culpamos de empeorar o no fomentar dicho bienestar sentimos ira. Es decir, la ira hacia la pareja surge cuando la vemos como un obstáculo en la consecución de nuestra felicidad.

El vínculo que existe entre el amor y la ira es bastante controvertido. Existen diferentes perspectivas al respecto: hay quien opina que la ira da pasión dentro de una pareja, hay quien asume que la ira no es necesaria pero que es irremediable cuando se tiene una pareja, y hay quien se deja arrastrar por la ira y termina matando a su pareja… No podemos olvidar que la ira, como emoción básica, es una herramienta de la que nos ha dotado la evolución para sobrevivir, pero como todo recurso cuando es mal utilizado sus consecuencias, especialmente dentro de una relación amorosa, pueden ser desastrosas. Os invito a reflexionar ¿La ira es positiva, negativa o inevitable dentro del amor?

Vuestra opinión en las encuestas: 9ª parte

trast-miedo rabia psicópata

Os presentamos más resultados de vuestras votaciones en las encuestas. ¿Qué os parecen? ¿Hay algo que os llame la atención?

A parte de estas encuestas, como ya sabéis hemos publicado muchas otras. Así que si no lo habéis hecho, ¡aún estáis a tiempo de votar! Aquí os dejamos los links:

-¿Cuáles de estos factores pueden hacer más difícil que nos dejemos sorprender?

-¿Está el vaso medio vacío o medio lleno?¿Por qué os parece más importante verlo medio lleno?

– Cuando la tristeza se convierte en depresión, ¿cuál de estos síntomas creéis que puede aparecer primero?

-¿En cuáles de estos trastornos creéis que el asco tiene un papel más importante?

-¿Cuáles de estas emociones secundarias creéis que pueden variar más según la cultura en que se den?

-¿Cuál de estas emociones secundarias os parece más habitual?

Para librarnos del sentimiento de culpa, ¿cuál de estos factores creéis que es más importante al disculparnos?

¿Cuándo sueles sentir más apatía?

Retazos del blog: Primera encuesta

Encuesta

Retazos del blog: La ira del psicópata

¿Qué es un psicópata? Los psicópatas son personas que no tienen empatía, son incapaces de ponerse en el lugar del otro o de pensar  en lo que pueden sentir los demás. Y aunque nos pueda parecer algo lejano a nosotros (posiblemente únicamente típico de las películas) la realidad es que existen muchos psicópatas: concretamente el 1% de la población. Por lo tanto es algo a tener en cuenta, posiblemente durante vuestra vida conozcáis a más de uno. Y, aunque a menudo relacionamos a los psicópatas con la violencia, no tiene por qué ser así. Muchos psicópatas no matan, aunque podrían matar si fuera necesario y alguien se interpusiera en su camino. Y es que son completamente egoístas y para ellos los demás no son importantes.La ira del psicopata 2

Para entender un poco como piensa un psicópata os voy a explicar una pequeña anécdota que posiblemente muchos de vosotros conozcáis ya. Imaginaros que una chica se encuentra en el entierro de su madre. Allí conoce a un hombre maravilloso, es la persona con la que siempre soñó. Al día siguiente ella mata a su hermana. ¿Por qué la mata? La respuesta inmediata de un psicópata sería: para volver a ver al hombre. Y es que posiblemente ese caballero aparecerá de nuevo en el entierro de su hermana. La mayoría de nosotros no usaríamos esa lógica, no se nos pasaría por la cabeza la posibilidad de matar a alguien por volver a ver a una persona que nos gusta. Pero el psicópata antepone sus necesidades a las de cualquier otro ser vivo, y por tanto eso lo hace temible.

¿Por qué los psicópatas a veces pueden llegar a matar de una manera brutal? ¿Es la ira lo que les mueve?¿Sienten más ira que el resto de personas? En realidad se han hecho algunos estudios sobre cómo procesan las emociones y los resultados son controvertidos.  Se ha sugerido que, aunque pueden sentir emociones,  lo hacen de manera más tenue.  Esto se podría relacionar con el tamaño menor de su amígdala, que es la parte del cerebro más relacionada con las emociones.  Además parece que tienen problemas en reconocer las emociones faciales de los demás. Existe una teoría que sostiene que el hecho de que no puedan percibir el miedo o tristeza en los otros no les permite aprender a evitar comportamientos que provoquen estas reacciones de miedo o tristeza en los demás.  ¿Y en cuanto a la ira? Debido a su impulsividad pueden enfadarse más frecuentemente que el resto de gente. El problema es que es difícil predecir cuándo se enfadarán, ya que pueden hacerlo en situaciones poco corrientes, o incluso llegar a enfadarse de manera exagerada por hechos insignificantes. En nuestra sociedad nos enseñan que debemos controlar la ira como algo socialmente aceptable. En su caso, pueden llegar a dejarse llevar por la ira de manera descontrolada porque realmente no les importa el poder llegar a hacer daño.La ira del psicopata

En conclusión, los psicópatas tienen un importante problema a nivel emocional. No son capaces de ponerse en el lugar del otro ni de reconocer los sentimientos de los demás. Por tanto sus emociones no se regulan adecuadamente en el contexto social. Pero quizás os resulte complicado imaginaros estas características sin tener en mente a alguien en concreto. Así que, para hacerlo más sencillo, pensad por un momento en grandes psicópatas del cine. ¿Cómo nos los muestran en las películas?